Halcón Peregrino: Formación de la pareja y selección del nido

Pareja de halcones peregrinos posados en un repisa que les servira de nido. La presencia de el macho (derecha) y la hembra (izquierda) indica que esta es una pareja ya formada.

El halcón peregrino es monógamo. La reproducción se produce entre una pareja formada por un macho y una hembra. Este artículo cubre los aspectos que incluyen la formación de la pareja con propósitos reproductivos y el proceso de selección del nido.

La relación de pareja por lo general es de manera permanente y estas duran muchas temporadas de reproducción. Es cuando el macho o la hembra muere o desaparece que el individuo restante busca a otra pareja.

También se dan casos de divorcios en los que parejas formadas se separan para aparearse con otra pareja. Una de las razones sería que las hembras eligen nuevos machos con mejores lugares de nidificación ubicados en zonas más productivas.

Formación de Pareja en el halcón peregrino

Entre los halcones no apareados, la formación de pareja empieza cuando los machos empiezan a buscar cornisas en acantilados apropiadas para establecer un nido. Estos pueden seleccionar varias cornisas o repisas en un acantilado. Una vez que encuentra una repisa adecuada para establecer un nido, el macho empieza a atraer a una hembra.

Con tal propósito, el halcón peregrino macho se posa en una de las repisas desde la cual anuncia su presencia a las hembras que visitan estos acantilados. 

A veces, para hacerse ver, el macho sale al vuelo para interceptar a una hembra o simplemente hacerse notar y luego aterriza en la cornisa a la que está tratando de atraer a la hembra.

El macho excava una depresión en el suelo de la repisa que constituye el nido. Si la hembra acepta el lugar de nidificación y la pequeña depresión excavada por el macho, esta se queda en la repisa con el macho. 

Cuando se ve al macho y la hembra posados uno cerca al otro en la repisa es señal que la pareja empieza a formarse. Posteriormente los dos interactúan en la depresión excavada por el macho emitiendo vocalizaciones y movimientos de cabeza y alas. 

Estas interacciones, combinadas con el acicalamiento mutuo en momentos de relajación, indica que el macho y la hembra se han aceptado como pareja reproductora.

Posteriormente, la pareja recién formada realiza exhibiciones aéreas que incluyen vuelos en picada de uno al otro, persecuciones cortas entre los dos, pases rápidos de uno al otro, e incluso breves contactos con sus garras.

Quizás la señal más reveladora de que la relación está consolidada es cuando la hembra pide comida y el macho le trae presas listas para el consumo. Subsecuentemente, la pareja empieza a copular y poner los huevos.  

Halcones Residentes

Por lo general, las parejas de halcones peregrinos residentes (o no migratorios) permanecen cerca del nido y territorio de reproducción durante todo el año, especialmente si hay presas en abundancia y la caza es fácil. 

También es frecuente que parejas no migratorias exploren nuevos lugares de caza distantes del territorio de reproducción. La exploración y estadía en nuevos lugares de caza la hacen juntos o independientemente uno del otro. 

Las parejas que permanecen cerca a su nido y territorio de nidificación no pasan por el periodo de selección del nido ni formación de pareja ya que generalmente retornan al mismo nido. Pero si, las parejas refuerzan su relación mediante el acicalado mutuo y demostraciones aéreas, particularmente cuando va a empezar el período reproductivo.

Uno del estadios finales del proceso de formación de la pareja en halcones peregrinos e cuando el macho ofrece presas a la hembra y esta las acepta. Este para acaba de transferir una presa del macho a la hembra.

Halcones peregrinos migratorios

Los halcones migratorios machos retornan a las regiones de reproducción primero que las hembras. Los machos no apareados empiezan con la selección de un lugar adecuado para anidar antes que las hembras retornen a las regiones de reproducción. Posteriormente continúan con los pasos descritos anteriormente.

Halcones migratorios con parejas ya formadas 

Se sabe poco sobre la continuidad de las parejas en los halcones peregrinos migratorios. Parejas de halcones peregrinos identificables con bandas en las patas indican que la misma pareja retorna al mismo nido año tras año. 

No está claro si las parejas ya conformadas migran juntos, manteniendo la distancia entre un macho y la hembra, o migran separados. 

En el área de invernada en Sudamérica, se han observado machos y hembras de halcones migratorios perchados uno cerca al otro. Pero también se han observado halcones peregrinos, machos y hembras perchados relativamente cerca uno al otro en lugares con abundantes perchas.

No está claro si algunos de estos individuos eran una pareja reproductiva en las regiones de cría o simplemente toleran la presencia una de la otra en las zonas de invernada.

Beingolea and Arcilla (2020), encontraron que la mayoría (72%) de halcones peregrinos migratorios en la región oeste del Perú eran machos. Otros estudios también encontraron que las hembras de halcones migratorios tienden a pasar el invierno en el sur de México, las Islas del Caribe y Centro America. Esto sugiere que los halcones apareados en las regiones de cría tienden a separarse en la región de invernada.

Existe evidencia de que halcones peregrinos migratorios forman parejas temporales en las zonas de invernada. Una pareja de halcones en California actuaba como pareja durante la temporada no reproductiva. Incluso se les observó copulando. Sin embargo, la hembra era residente en la región y el macho era migratorio. El macho emigró al norte para reproducirse con otra hembra, mientras que la hembra se quedó y se reprodujo ese año con un macho residente.

Ubicación y selección del nido

El halcón peregrino no construye un nido propiamente dicho sino que simplemente escarba una depresión en el suelo para colocar sus huevos. Todo lo que los halcones peregrinos necesitan para construir un nido es una superficie plana de tierra, grava, u otro elemento que permite escarbar una depresión para depositar sus huevos.

El halcón peregrino normalmente anida en salientes, repisas, y pequeñas cuevas en acantilados verticales o casi verticales donde los depredadores terrestres no pueden tener acceso. Además de las puntas de las rocas y las repisas que sirven como perchas, el sitio del nido tiene un acceso abierto libre de vegetación.

La altura desde la base del acantilado hasta el nido es muy variable y puede ir de 8 a 400 m. Realmente depende de la calidad del sitio elegido para anidar. El requerimiento principal es que la repisa tenga un espacio lo suficientemente plano y que tenga tierra, grava y otro material donde excavar una depresión para evitar que los huevos roden y caigan del acantilado.

Por lo general, los halcones peregrinos eligen salientes entre 50 y 200 m sobre la base del acantilado (White y Cade 1971).

Ubicación típica de un nido de halcón peregrino. Foto: Sasso Fotografia.

Ubicaciones de nidos atípicos

En zonas que carecen acantilado y repisas típicas el halcón peregrino puede ser oportunista y anidar en nidos abandonados de otras aves que ofrecen un lugar firme donde excavar una depresión para colocar los huevos.

Los halcones peregrinos han anidado en plataformas que se ofrecen a las águilas pescadoras (Pandion haliaetus), o en nidos abandonados de águilas calvas (Haliaetus leucocephalus).

En áreas donde las presas son abundantes pero no hay acantilados cerca, los halcones anidan en afloramientos rocosos en las laderas y hasta en el suelo en islas de humedales o lugares que ofrezcan protección de depredadores terrestres.

Caja de nidificación ofrecida halcones peregrinos que se reproducen en zonas urbanas. Foto: Jon Anderson.

En las últimas décadas, los halcones peregrinos han comenzado a anidar en edificios residenciales altos, iglesias, y lugares similares en áreas urbanas. Como lo hacen en áreas naturales, los halcones solo necesitan una superficie plana con grava para colocar los huevos. Hoy en día, en algunos edificios se les ofrece cajas con grava donde colocar los huevos.

La mayoría de las parejas que se reproducen en áreas urbanas regresan al mismo nido cada año y, de acuerdo a estudios y observaciones, estos halcones producen más polluelos que los nidos en áreas naturales donde están expuestos a más depredadores de nidos.

El halcón peregrino puede ser flexible y encontrar lugares de anidación debajo de puentes, cortes altos de carreteras y hasta en la parte superior de los marcadores de canales de vías fluviales y marinas.

Conclusiones:

El halcón peregrino forma parejas de reproducción duraderas. La parejas formadas pueden durar mucho años juntas y por lo general, retornan a anidar a el mismo nido o repiza. El macho, por lo general encuentra el lugar ideal donde empezar un nido. Pero es la hembra quien parece tomar la última decisión.

Mientras que los halcones peregrinos residentes permanecen en o cerca al territorio reproductive todo el año, lo halcones migratorios dejan la áreas de reproducción por las regiones de invernada, generalmente en Centro y Sudamérica. Las parejas apareadas de halcones peregrinos parecen separarse y migrar solos y se reencuentran con la pareja en el lugar de nidificación que usaron el año anterior.

References:

  • Beingolea, O., and N. Arcilla (2020). Linking Peregrine Falcons (Falco peregrinus) Wintering Areas in Peru with Their North American Natal and Breeding Grounds. Journal of Raptor Research, 54(3): 222-232.
  • White, C. M., N. J. Clum, T. J. Cade, and W. G. Hunt (2020). Peregrine Falcon (Falco peregrinus), version 1.0. In Birds of the World (S. M. Billerman, Editor). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA.